¿Cuánto cuesta mudarse por un nuevo trabajo? Cuatro preguntas que debes hacerte antes de mudarte.

Nota del editor: Esta entrada se publicó originalmente en junio de 2019.
¿Estás pensando en mudarte por una nueva oferta de trabajo? Quizás estés considerando trasladarte a otra ciudad o estado, o incluso a otro país.
Antes de aceptar la oferta, hay algunos datos que debes analizar. Para determinar si la mudanza es asequible, tendrás que calcular el costo total, incluyendo los gastos iniciales y el costo de vida. Luego, deberás comparar esos gastos con tus nuevos ingresos.
Para quienes tengan que pagar de su propio bolsillo, hay muchos cálculos que hacer para determinar si vale la pena cambiar de trabajo. Esto es lo que debes tener en cuenta.
1. ¿Ofrece el empleador ayuda para la reubicación?
Tu posible empleador podría ofrecerte un paquete de reubicación para ayudarte a cubrir los gastos y hacer la oferta más atractiva. Algunos empleadores simplemente ofrecen un reembolso en efectivo. Sin embargo, otros brindan beneficios adicionales, entre los que se incluyen:
- Costos de cierre para la compra de una vivienda
- facturas de hotel
- Una comisión por búsqueda de empleo para su cónyuge
Si no te ofrecen un paquete de reubicación, no todo está perdido. Puedes intentar negociar este beneficio. Antes de preguntar, asegúrate de calcular el total de tus gastos de reubicación. También puedes buscar información sobre cuánto suele pagar la empresa por la reubicación. Luego, usa esa información como argumento para negociar.
2. ¿Cuáles son los costos totales de la reubicación?
Una vez que averigüe cuánto cubrirá su empleador, deberá calcular cuánto de los gastos de mudanza correrá de su bolsillo. Hay muchos gastos a considerar, entre ellos:
- Alojamiento temporal
- Transporte
- Materiales de embalaje (cajas, cinta adhesiva, etc.)
- Alquiler de furgoneta o empresa de mudanzas
- Servicios de limpieza profesional
- Gastos de envío
Al mudarse, también surgirán gastos y tareas de último momento. Por ejemplo, es posible que tengas que comprar electrodomésticos o ropa porque tus cajas no llegaron a tiempo. Asegúrate de ahorrar dinero para estos gastos imprevistos.
3. ¿Cuál es el costo de vida en tu nueva ciudad?
No solo tienes que pagar para transportar tus pertenencias del punto A al punto B. También debes considerar los costos asociados con vivir en una nueva zona. Aquí tienes algunos datos que debes tener en cuenta:
- Depositar o pago inicial en su nueva propiedad
- Pagos mensuales de alquiler o hipoteca
- Costo del transporte (gasolina, seguro, estacionamiento, etc.)
- Impuestos sobre la propiedad (si corresponde)
- Seguro de propietario o inquilino
- Costo de vida (alimentos, servicios públicos, etc.)
Aquí es donde tener un presupuesto te resultará muy útil. Con tu presupuesto a mano, puedes analizar cada partida de gastos y luego investigar cómo podrían variar esos costos en tu nueva ubicación.
Si no tienes un presupuesto o no sabes cómo crear uno, siempre puedes ponerte en contacto con un asesor de crédito certificado por la NFCC para obtener ayuda.
4. ¿El aumento salarial justifica el traslado?
Cada persona tiene un motivo diferente para mudarse. Quizás el nuevo trabajo ofrece un mejor puesto o siempre has querido vivir en la ciudad donde se encuentra el trabajo. Sea cual sea tu razón, es importante evaluar si la mudanza es financieramente viable.
Teniendo en cuenta tu motivación, analiza con detenimiento la cantidad de dinero que tendrás que invertir para hacer realidad tu sueño. ¿Tu nuevo salario cubre los gastos iniciales, además del aumento del costo de vida a largo plazo? ¡Solo tú puedes responder a esa pregunta! Afortunadamente, con un poco de investigación y reflexión, inspirada en estas cuatro preguntas, podrás tomar la mejor decisión para ti y tu familia.